lunes, 29 de agosto de 2011

VERDADES Y SINRAZONES.-

  La decimoctava  puerta se abrió.  No lo había notado antes.  Ahora me hablaba con su voz ronca  y con unos grititos agudos, centelleantes.  Creo que el pensamiento se me agota en estas letras irreverentes y salen a porfía como las bestias de un corral.  Como una ola grávida de espuma, con infinitos glóbulos de mundos sutiles.
  las verdades tienen mala memoria.  A veces van por la calle disfrazadas de mentiras: usan caretas y pomos de carnaval.  Llevan una corneta de papel que se estira y te rozan la cara. Pero seguro, les gusta jugar a las escondidas y a veces, nos cansamos de buscarlas infructuosamente...  ¿Dónde se esconden las verdades que se esconden?  Conocen la fórmula para atravesar el tiempo y viajan lejos en él, hacia adelante o hacia atrás; tan lejos que es imposible descubrir, a veces, de dónde viene o hacia dónde va, una pequeña minúscula y sutil verdad.
 pero también se pueden beber a gotas las pequeñas y simples verdades o las gigantes y monstruosas y probando se sabe que no saben ni a dulce, ni salada ni amarga verdad.
  Si "dicen que", es media mentira, si "dicen que dicen", es una entera mentira. y media verdad, también será media mentira.
  Y la mentira es vacío, vacío de verdad, tan vacío de sí mismo que no tiene a nadie con quien compartir su abyecto vacío.  Tan vacío de sí, que el vacío está lleno de vacío que nadie ni nada puede entrar, porque el vacío, en realidad es algo..
  Merodean las efigies que han salido de sus pedestales y con voz taciturna reclaman la lentitud de las alabanzas.
  Replico las palabras como una letanía.  Como un escultor con su cincel replico la palabra que me asombra para dejar un surco profundo.  Calo la madera para un molde xilográfico y no me apuran los conceptos..  No me conmueven las reglas y desafío a todas las verdades, porque en toda verdad, como dije, se agazapa una mentira.  Mis palabras son las que yo quiero que oigan o por lo menos lo que yo quiero que digan.  me hago dueña de mis palabras y cierro la puerta chirriante de mi templo.

jueves, 17 de febrero de 2011

UN SECRETO EN EL PALACIO IMPERIAL.-

          Shi-Wun-Yi bajo corriendo las escalinatas del Palacio Imperial, mientras su traje de seda rojo le iba susurrando al viento lo que habian escuchado murmurar al sabio Tzien-Fut-Tze a oidos del cocinero Ly. El cocinero Ly bajo los tres escalones para contarlo al panadero Wong, hasta que la noticia se escapo, como se escapan los pajaros de sus jaulas cuando les crecen las alas y llego al otro lado del Palacio Imperial, escaleras arriba, hasta elimperial trono donde se hallaban impavidas las imperiales orejas del emperador Yang-Shi-Tieng-Wang.          Chi-Nuh, la hija del emperador, la bella princesa de pequeños pies, con pasos de paloma, camino por su alcoba y su vestido de seda aleteo como una mariposa, desplegando sus alas.          Sus diminutos labios, dejaron escapar un rojo suspiro que volo por un jardin de cerezos, entre meandros y callejuelas estrechas y se dirigio hacia lo alto.          El Guardian de la Noche, encendido de amor, bajo desde el cielo y se transformo en su apasionado amante.      Para quitarse el rubor del amor y parecer mas palida, Chi-Nuh, se acerco a la fuente plateada para lavar su cara con el agua que habia besado la luna.      Cuando por la mañana se acercaron los pajaros libres, a beber, los pececillos de oro le contaron el secreto que Chi-Nuh, ya no podia ocultar y volando fueron a decirselo a los ruiseñores de las jaulas doradas y en su canto, fueron descubiertos por el ministro.       Cuando la noticia toco los oidos del emperador, este, obligo a los amantes a separarse y envio al Guardian de la Noche a los confines del Universo.       Entonces, los pececillos de oro y los pajaros plateados, uniendo sus alas, formaron en el firmamento un camino para que Chi-Nuh y el Espiritu de la Noche, pudieran encontrarse para siempre.

domingo, 6 de febrero de 2011

SOBRE LOS NEGADOS HIJOS DE CRONOS.-

Apago la ultima bombilla de luz.  La oscuridad se habia vuelto una sombra real. Atrapado en el ultimo destino de la imagen, quedo sumergido en las tinieblas -  que no eran mas confusas que aquello que llamamos realidad-. Intuyo como se disipaba el tiempo. Se sumergio en una realidad abstracta que parecia no tener fin ni principio.  Sintio una extraña sensacion de liviandad.  Las otras dimensiones tambien habian desaparecido.  No obstante, la nada que expandia su mente, le otorgaba una fuerza misteriosa, sobrehumana.  Su deseo se habia interpolado en el vacio como unsa poderosa energia.  Desde su cuerpo exento de todo vestigio material, podia ver todo aquello que anhelara, podia crear un mundo, que como piezas de ajedrez, encontraria caminos divergentes y determinadamente logicos, otros podrian soltarse, derramandose como desde un cubil de dados, hacia una existencia impredecible y aleatoria.  Comprendio entonces, la inutilidad del presente, la infructuosa prevision del devenir, la ilusion del pasado.  Entendio esa sutil diferencia que puede separar la pesadilla de los sueños.   Entendio al Universo desplegado como una tela de araña de infinitos hilos cruzandose en el oscuro vacio.      El no era el unico dios de esa vacuidad.  Todos los seres, animales, plantas, incluidas las rocas, cada grano de arena, cada particula de polvo, cada atomo de la atmosfera, emitian esos hilos, entrecruzandose, haciendose, gestandose, en infinitas hebras amnesicas.   La realidad era, entonces, un teatro de marionetas, regido por innumerables poderes que buscaban caminos a traves de la anarquia mas abyecta e impredecible.  Y sintio que el era el unico dios  que repetia la singular hazaña de tomar conciencia de ser Dios.  Podia repetir la experiencia del Sinai, o interpelar a Arjuna, amonestar a los discipulos de Zaratustra, afilar un cuchillo de pedernal, o transformarse en el vacio apocrifo por donde escapa la singularidad que precede a la muerte de las estrellas.   Descubrio que todo estaba contenido y replegado sobre si, como un papiro de in numerables vueltas, que no habia leyes inexorables, que el limite era el minimo deseo y que, a su vez, era el imponderable principio. Que cada afan era un dios, y que al mismo tiempo, la extinciom del deseo significara asimismo la muerte de un dios.      Atrapado en el irremediable presente del tiempo, sin arriba ni abajo, ni adelante ni atras, sin poder recorrer sus galerias, sus zotanos subterraneos, su altura ni su profundidad, vacio de ayer y de futuro. Irremisible hoy, a cada instante, hoy. Pero esa vacuidad y singularidad, ese oscuro ser que lo invadia , era la puerta.  Una puerta que llevaba a Dios, a ser un Dios.  La oscuridad, la esencia del vacio que todo lo es ,la indefinida mente del Cosmos.   Comprendio que el Uno era el infinito deseo del ser, el creador del Universo, el si mismo.   Comprendio ,que la verdadera luz se gestaba en las tinieblas.   Posiblemente y no metaforicamente, la realidad de la luz no era tal.   La realidad era un programa codificado por la propia naturaleza del Demiurgo, la gran serpiente emplumada, aleteando en el mar cosmico, esparciendo sus semillas.   El viejo chaman experimentaba elpoder de las tinieblas en donde se creaba la verdadera luz.   Capaz de hablar con sus propios fantasmas.  Comprendio que en el espectral vacio, nada es indiferente a las semillas de todas las cosas. Comprendio que el tambien era dios.

miércoles, 12 de enero de 2011

PROSERPINA Y LOS DAIMONES DE LA NOCHE

Una pequeña puerta de maderas desclavadas; una maraña confusa de follaje verde y caotico, conducian al rancho de Alexander Tower, parecido a un lugubre, oloriento establo abandonado y crujiente.      Por aquellos dias, Dudy se habia enamorado furtivamente de Alex y se fueron a retozar juntos a la vieja casona desvencijada.  Tan solo por el simple hecho de que a ella le atraian como un iman atrae al pulido hierro, a los desamparados y olvidados de Dios.  Ese era su rasgo sobresaliente.      Aquella noche no habia luna en el cielo.   Las chapas enmohecidas del techo de zinc crujian como escuerzos tragando grillos.      -¡Alex! ¿Que son esos ruidos?- gimio Dudy.      -No te procupes. Es la hora en que aparecen ellos- aclaro Alex.      -¿Quienes?- pregunto Dudy impaciente.      La sonrisa sarcastica de Alex resono en la noche tormentosa,  ahogada por un trago de cerveza.      -¡Oh, Dios!- gimio Dudy nuevamente. _Tengo miedo- dijo- y la ventana se abrio en un estrepito de visagras chirriantes, dejando pasar un harapo en forma de cortina agitando sus manos como pidiendo auxilio.      -¿Es el viento?- pregunto Dudy- esperando la respuesta afirmativa.  Sin embargo, Alex aclaro impasible: Son ellos.      Dudy cerro los postigos con enfermo nerviosismo. Otro aullido mas...      -¡Es Bandit! ¡Maldito croock! ¡No nos va a dejar en paz esta noche!      Crujieron las chapas de zinc y al piso de cemento cayo la copa desde los labios de Dudy, estrellandose en mil pedazos dispersos contra la dura superficie.      La ventana volvio a abrirse misteriosamente;la cortina  revoloteo nuevamente sus brazos harapientos y en el espejo que se hallaba colocado frente a la cama, Dudy pudo verlos.   Eran ellos: figuras incomprensibles, llamaradas de viento, olor a azufre.       Dudy se abrazo a Alex, pero retrocedio espantada  ante una figura siniestra.  Dio vuelta la cabeza hacia la pared y observo detalladamente el rostro de Alex que se garabateaba en el muro: un solo ojo, en el otro una cruz, en la cabeza, dos cuernos.      Alex, (o el Demonio) dijo:     -Soy yo.      Dudy aferro sus manos temblorosas a la medalla de St. Benedict que colgaba de su blanco cuello. Luego, corrio hacia la botella y la empino para vaciar en su boca reseca la ultima gota de cerveza...      Hades hacia acto de presencia sobre la Tierra para arrastrar otra victima a su tetrica morada, atrapando a la bella Proserpina, apareciendo desde el oscuro Abismo, llevandose consigo a la bella recogedora de flores.      Y ella fue a habitar al corazon delas Tinieblas, cabalgando sobre corceles negros, bajo un yugo de serpientes aladas.