miércoles, 12 de enero de 2011
PROSERPINA Y LOS DAIMONES DE LA NOCHE
Una pequeña puerta de maderas desclavadas; una maraña confusa de follaje verde y caotico, conducian al rancho de Alexander Tower, parecido a un lugubre, oloriento establo abandonado y crujiente. Por aquellos dias, Dudy se habia enamorado furtivamente de Alex y se fueron a retozar juntos a la vieja casona desvencijada. Tan solo por el simple hecho de que a ella le atraian como un iman atrae al pulido hierro, a los desamparados y olvidados de Dios. Ese era su rasgo sobresaliente. Aquella noche no habia luna en el cielo. Las chapas enmohecidas del techo de zinc crujian como escuerzos tragando grillos. -¡Alex! ¿Que son esos ruidos?- gimio Dudy. -No te procupes. Es la hora en que aparecen ellos- aclaro Alex. -¿Quienes?- pregunto Dudy impaciente. La sonrisa sarcastica de Alex resono en la noche tormentosa, ahogada por un trago de cerveza. -¡Oh, Dios!- gimio Dudy nuevamente. _Tengo miedo- dijo- y la ventana se abrio en un estrepito de visagras chirriantes, dejando pasar un harapo en forma de cortina agitando sus manos como pidiendo auxilio. -¿Es el viento?- pregunto Dudy- esperando la respuesta afirmativa. Sin embargo, Alex aclaro impasible: Son ellos. Dudy cerro los postigos con enfermo nerviosismo. Otro aullido mas... -¡Es Bandit! ¡Maldito croock! ¡No nos va a dejar en paz esta noche! Crujieron las chapas de zinc y al piso de cemento cayo la copa desde los labios de Dudy, estrellandose en mil pedazos dispersos contra la dura superficie. La ventana volvio a abrirse misteriosamente;la cortina revoloteo nuevamente sus brazos harapientos y en el espejo que se hallaba colocado frente a la cama, Dudy pudo verlos. Eran ellos: figuras incomprensibles, llamaradas de viento, olor a azufre. Dudy se abrazo a Alex, pero retrocedio espantada ante una figura siniestra. Dio vuelta la cabeza hacia la pared y observo detalladamente el rostro de Alex que se garabateaba en el muro: un solo ojo, en el otro una cruz, en la cabeza, dos cuernos. Alex, (o el Demonio) dijo: -Soy yo. Dudy aferro sus manos temblorosas a la medalla de St. Benedict que colgaba de su blanco cuello. Luego, corrio hacia la botella y la empino para vaciar en su boca reseca la ultima gota de cerveza... Hades hacia acto de presencia sobre la Tierra para arrastrar otra victima a su tetrica morada, atrapando a la bella Proserpina, apareciendo desde el oscuro Abismo, llevandose consigo a la bella recogedora de flores. Y ella fue a habitar al corazon delas Tinieblas, cabalgando sobre corceles negros, bajo un yugo de serpientes aladas.
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