miércoles, 29 de diciembre de 2010

LA CAVERNA DEL OLVIDO.-

       Era uno de esos dias en que uno se levanta con la cabeza dada vuelta y la gente parece caminar por el techo. Un dia de aquellos en que los angeles no tienen memoria y todo llueve sobre nosotros como si fuesemos de goma: nos moja pero no nos pasa.        Elias Fromberg se levanto despacio de la cama y apoyo el pie en sus pantuflas que estaban al reves,  con sus perfiles mirando hacia los costados; la del pie derecho hacia la izquierda, la del izquierdo hacia la derecha.        Con las pantuflas puestas al reves, (ya que no pudo enderezarlas) camino tambaleante  hasta el espejo del baño pero le fue imposible ver su rostro ya que el cristal estaba inexplicablemente empañado; lo froto varias veces con el codo del pijama mas no logro modificar su aspecto; se toco la punta de su nariz y solo encontro al tactode sus dedos  una nuca pelada.        Volvio hacia la mesa de luz y tanteo sus gafas; quiso colocarlas a la altura de sus ojos que estaban hacia su espalda.    De todos modos, no mejoro su vision del mundo, las gafas tenian tambien las patillas al reves y en lugar de agrandarse, las cosas se veian mas pequeñas, como si el mundo estuviese muy, muy lejos.        Atontado y mal dispuesto, se sento en su cama que crujio como una cama de paja y desprendio brizna reseca.    Se repetia a si mismo que estaba soñando de no ser porque todo parecia tan real.    Se sintio de repente como una cucaracha kafkiana. ¡Oh! ese cuento repugnante, otra vez dandole vueltas en su enroscado cerebro, metiendose en su estomago, nadando en su garganta como en una cloaca.        De pronto, un fogonazo de luz en el techo, iluminoel entorno de una caverna a oscuras, y lo que creyo ser uncorto circuito, trono como un rayo ensordecedor en medio de la tormenta.        Elias Fromberg, Elias Fromberg, musito despacio, tratando de ente nderse a si mismo.  ¡ Soy Elias Fromberg! -rugio para convencer a las circunstancias, que ciertamente, no deseaban creer en el.        De pronto, en el interior de la maraña de truenos y relampagos, espejos y cucarachas asustadas, oyo algo asi como el sonido de un timbre; creyo por un momento que el ruido formaba parte de esa pesadilla infernal, pero se escucho una y otra vez con mayor intensidad.       Tanteando la puerta extendio su mano presurosamente, tratando mas que nada de acercarse a la realidad, extendiendo su brazo para tocarla como buscando un salvavidas en medio del mar.        Un resplandor fosforescente hirio sus ojos, a espaldas o por delante, porque su cuerpo era como un carrusel, o tal vez tenia la apariencia de una pirinola, o semejaba un hexagrama del I Ching y tuvo una vision apresurada: cuatro visitantes extraterrestres desenroscaban un mensaje inscripto en el hilo de un ovillo y a coro cantaban lo siguiente: ¡INMUNDIBUS, TONTIBUS, TE BUSCABAMOS PARA LLEVARTIBUS!¡ AAAMEEN!        Desesperado y temblando de miedo, cerro la puerta como pudo y esta cayo como un papel pero con la dureza de una puerta, golpeandole las pantorrillas y cayendo de bruces contra el piso lloro amargamente con su cara sobre la arena.        _¡Mami!¡Quiero que venga mi mama! gemia como un niño, pataleando y golpeando los puños en el suelo, giro y giro y dio mil vueltas en el piso echando escupitajos por la boca y sacandofuego como los dragones mitologicos.         El gato, convertido en saltamontes, le pao sus antenas por los cachetes.        _¡Soy Elias Fromberg!¡ y no me considero enteramente responsable de mis actos, porque recibo visitas extraterrestres y veo micasa transformada en una cueva llena de cucarachas!-gimio.        Ruth llegaba del supermercado y era increible que no las viera porque los insectos caminaban por toda la casa, se subian a sus hombros, a sus piernas, a sus zapatos...        La caverna seguia a oscuras.        Aparto la telaraña que cubria un espacio, olia a ratas, a cebo.    Ruth detuvo sus pasos; se dijo:-Habra quellamar a la asistencia publica.-         _¡Oh no! -gimio Elias- y se rasco su barba repleta de telarañas-  ¡Oh, no! por favor, no quiero que me lleven!    Los extraterrestres solian hacer experimentos con la gente, a el lo habian inspeccionado varias veces; lo habian subido a un descomunal platillo volante, lo pincharon y lo torturaron con innumerables objetos desde la primera vez que se desperto en la caverna.        Tenia que fingir, enia que hacerle creer a Ruth que no ocurria nada, ella estaba loca, no se daba cuenta de nada; trato de tranquilizarla, de guardarse todos los secretos que veia, que sabia, que sentia, que estaban alli.        _¡Pobre Ruth!¡ Es como una niña! Seolvida de lo que ve. No oye nada. No sabe nada....         _¡Toma tu medicina, Ruth!, no llores, todo esta bien...Te preparare una taza de cafe y luego tehare dormir en mi regazo....¡ Calmate mi niña!-        Mientras, histericamente, Ruth deshojaba  un libro entre sus manos....

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